LA SEGURIDAD Y LA CONFIANZA EN NOSOTROS

Hay un comportamiento que, en el trato con los pacientes, me llama enormemente la atención. Ver cómo, sin tener un motivo de peso, tantas y tantas personas guardan en el más profundo rincón de su cerebro, una sentencia contra su persona: CULPABLE.  Dicha sentencia, firme donde las haya, ha sido creada por ellos. Les ha llevado a bajar día a día su autoestima; les ha enseñado poco a poco a no hablar con asertividad; les ha conducido a no saber tomar una decisión; le ha dirigido al miedo.

En ocasiones, no saber decir que no, esconde detrás un miedo al “qué podrán decir”; otras veces es la sensación de no estar a la altura; y sobre todo, en ocasiones no se sabe decir no,  por no saber verbalizar o expresar, un malentendido o un conflicto.

En definitiva, debemos ganar la confianza en nosotros mismos. Hagamos lo que hagamos, no siempre va a ser a gusto de todos. Es común ver cómo una persona pasa su vida intentando agradar a quien tiene al lado; en ello, por supuesto, se le van las fuerzas, y es evidente que aún así, se sigue sintiendo culpable e insuficiente ante otros. Es importante la autenticidad, ser el mismo siempre, así como aceptar quienes somos. Saber que nuestros valores tienen la misma importancia que han tenido siempre.

Manteniendo la autoestima alta, el sentimiento de culpa va a tener menos posibilidad de anidar en una mente relajada y  tranquila. Nuestra confianza en nosotros mismos crecerá, y eso será lo que transmitiremos, seguridad.

Está seguridad será un factor clave a la hora de enfrentar ciertas situaciones en la vida, como por ejemplo, dar el paso para salir de una adicción.